Sobre la templanza del espíritu científico de Sigmund Freud

Edward Hopper, The Lighthouse at Two Lights. 1929

Edward Hopper, The Lighthouse at Two Lights. 1929

Sin embargo, si a la postre se me demostrara mi error en la cuestión teórica de las neurosis actuales, sabré consolarme con el progreso de nuestros conocimientos, que siempre debe desvalorizar el punto de vista del individuo. Se preguntarán ustedes por qué, si me anima tan loable reconocimiento de los inevitables límites de la propia infalibilidad, no me decido por transigir en seguida con las nuevas opiniones y prefiero repetir el tan conocido espectáculo del viejo que se aferra tenazmente a sus opiniones consagradas. Mi respuesta es que todavía no reconozco las pruebas objetivas a las cuales habría de ceder. En años anteriores mis opiniones experimentaron múltiples cambios que nunca vacilé en dar a publicidad. A raíz de muchos de estos cambios de opinión se me han hecho reproches que hoy se repetirán sin duda contra mi terquedad. No es que estos o aquellos reproches me intimiden, pero sé que tengo que cumplir un destino. No puedo rehuirlo ni necesito ir a su encuentro. He de mantenerme en su espera, y entre tanto sostendré frente a nuestra ciencia la misma actitud que he aprendido desde tiempo atrás.

Sigmund Freud
Contribuciones al simposio sobre la masturbación – 1912

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